Y sí, lleva lentejas. Porque las legumbres no tienen por qué quedar encerradas solamente en guisos o ensaladas. También pueden formar parte de preparaciones crocantes, prácticas y muy nutritivas como esta.
Esta granola mezcla avena, semillas y lentejas para aportar fibra, proteínas vegetales, grasas saludables y minerales importantes para el cuerpo. Además, es una forma distinta de incorporar legumbres en el día y sumar más variedad a la alimentación sin necesidad de hacer recetas complicadas.
Las lentejas son una excelente fuente de fibra y proteína vegetal, además de aportar hierro, magnesio. Incorporarlas en preparaciones como esta puede ayudar a aumentar el consumo de legumbres de una manera diferente y más cotidiana. La avena aporta carbohidratos complejos y beta-glucanos, un tipo de fibra soluble asociado a mayor saciedad y beneficios cardiovasculares. Las semillas de chía y de zapallo suman grasas insaturadas, minerales y todavía más fibra, mientras que el tahini o la pasta de maní aportan textura, sabor y densidad nutricional.
Y algo que me parece importante remarcar: mejorar la alimentación no tiene que ver con perseguir perfección ni con eliminar alimentos, sino muchas veces con sumar más variedad, más nutrientes y preparaciones que realmente disfrutemos comer. Esta receta justamente va por ese lado.
Queda muy bien con yogur, frutas, arriba de bowls o incluso sola como snack crocante.
Granola de lentejas
Ingredientes
- 200 gramos lentejas cocidas
- 120 gramos hojuelas de avena
- 1/2 taza semillas de zapallo
- 1/4 taza semillas de chía
- 2 cucharadas tahini o pasta de maní
- 1 cucharada miel
Instrucciones
- Cocinar previamente las lentejas y secarlas en el horno hasta que pierdan humedad.
- Mezclar las lentejas con la avena, las semillas, el tahini o pasta de maní y la miel.
- Distribuir la mezcla sobre una placa para horno.
- Cocinar en horno precalentado a 200 °C hasta que quede dorada y crocante.
- Ir removiendo durante la cocción para evitar que se queme y lograr un tostado parejo.
Notas
- Pueden usar pasta de maní o tahini según el sabor que prefieran.
- Si les gusta más dulce pueden agregar un poco más de miel o frutas secas una vez fría.
- Guardarla en un frasco hermético para mantener el crocante.
- También queda muy bien con canela, cacao o ralladura de naranja.