Colocar los huevos junto con el azúcar en un bowl resistente al calor.
Llevar a baño María, batiendo constantemente para que no se coagulen.
Calentar hasta alcanzar aproximadamente 45 °C (o hasta que el azúcar se disuelva y la mezcla esté tibia al tacto).
Retirar del baño María y batir hasta punto letra (cuando la mezcla cae formando dibujos que se sostienen unos segundos).
Agregar la harina tamizada en dos o tres veces, integrando con movimientos envolventes.
En un bowl aparte, mezclar una pequeña parte de la preparación con la manteca derretida.
Una vez integrado, incorporar esta mezcla nuevamente al batido principal con movimientos suaves.
Volcar en un molde enmantecado y enharinado, o con papel manteca enmantecado.
Cocinar en horno precalentado a 170 °C durante aproximadamente 20 minutos.